Bill Gates invierte millones en un banco de semillas en el Mar de Barents cerca del Océano Ártico, a unos 1.100 kilómetros del Polo Norte, donde también se conservan otros especímenes interesantes para la Ciencia
(Lucas Cajo, 6-4-2008)
Svalbard es un árido trozo de roca reivindicado por Noruega y cedido en 1925 por un tratado internacional. En esa isla dejada de la mano de Dios, Bill Gates invierte decenas de sus millones junto con la Fundación Bill & Melinda Gates, el gigante estadounidense del agronegocio DuPont/Pioneer Hi-Bred, uno de los mayores dueños del mundo de semillas de plantas patentadas genéticamente modificadas (OGM) y agroquímicos relacionados; Syngenta, la importante compañía de semillas y agroquímicos basada en Suiza, a través de su Fundación Syngenta; la Fundación Rockefeller, el gripo privado que creó la “revolución genética” con más de 100 millones de dólares de capital semilla desde los años setenta y la CGIAR, la red global creada por la Fundación Rockefeller para promover su ideal de pureza genética mediante el cambio agrícola., entre otros, en lo que llaman ‘el banco semillero del día del juicio final.’ Oficialmente, el proyecto se llama la Cámara Semillera Global Svalbard, y se localiza en la isla noruega de Spitsbergen, parte del grupo de islas Svalbard.
Según ha sabido The Teleplastic Inquirer, a través de uno de los bedeles del Centro, también se conservan para la posteridad la semilla del Diablo, muestras de semen de Bigfoot, de Chupacabras, del Yeti y del Hombre del Saco, así como el cerebelo ultracongelado del extraterrestre de Roswell. Indicar también que es decisivo el aporte nacional a este proyecto, ya que el Centro Español del Menú del Día ha donado para su conservación raciones congeladas de paella, fabada asturiana y pulpo con allioli.
Aunque no hemos podido confirmar el rumor, se cree que es el Centro Svalbard el que logró filmar Steven Spielberg en su película Indiana Jones en busca del Arca Perdida, en cuyo final aparece un enorme almacén en el que se amontonan quién sabe qué misteriosos objetos, al abrigo de los curiosos.
El 86% de los hombres del campo no se fían de las témporas y tienen contratados seguros agrarios
(Pelín Gilipuá, 6-4-2008)
Los agricultores españoles no se fían de las témporas. Esta es la conclusión que se obtiene a la vista del último informe sobre seguros agrarios y productos asegurados que ha publicado la patronal del sector, lo cual es bastante chocante, ya que son los mismos hombres del campo y sus predicciones los que sirven de base y fundamento a nuevas disciplinas científicas relacionadas con la meteorología, como la predicción de lluvias o sequías, y además gozando de reputación y renombre a nivel social.
Esta aparente contradicción no inmuta a los estudiosos de lo heterodoxo, que en un congreso recientemente celebrado han otorgado los galardones más señalados a miembros de la Asociación de Predictores Agrarios por sus trabajos, y a su presidente D. Felipe Lluevepoc por predecir de forma atinada que el tsunami de Thailandia no llegaría a las costas españolas y no afectaría a nuestras cosechas. El acto de entrega de premios finalizó con la distribución entre los asistentes (previo pago de 10 euricos, a ver) de varios artículos de merchandising, como el Calendario Zaragozano y artefactos predictores de última generación, como la cola de burro clavada con chincheta y la figurica del santo que menea el brazo según vaya a hacer.
Una empresa noruega utiliza métodos egipcios para desalar y conservar el bacalao
(Manuel Otrosí, 6-4-2008)
La empresa noruega de pescados y salazones El Cetáceo Pederasta ha sacado al mercado unos nuevos envases de bacalao del Artico elaborado y conservado según los métodos egipcios de embalsamamiento. El nuevo envase tiene forma de pirámide y garantiza que el producto permanecerá en perfecto estado durante algunos milenios.
El asesor gastronómico de la empresa, el egipcio Khonserva-loh-Seko nos ha comentado que el sistema no difiere en lo esencial de la forma tradicional egipcia de enterramiento, con algunos matices propios de la idiosincrasia del cadáver. "Al bacalao -nos dijo- se le sacan las tripas por el ano, en lugar de por la nariz, y no es necesario el ritual de limpieza de maldiciones que se practicaba antiguamente en el Egipto faraónico. Por lo menos, todos los trabajadores vuelven a su trabajo día a día, sin muertes misteriosas y sin más problemas"
En su obra "El bacalao y la vigilia vikinga" el gastrónomo egipcio explica que este método de conservación es el que garantiza mantener la mayoría de propiedades del pescado. "El desecado tradicional tiene sus pegas, ya que se emplean en él gran cantidad de sal y otros conservantes no bien vistos por los ecologistas, así que hemos vuelto a lo ancestral, que está hoy tan de moda, y resulta de lo más efectivo", concluyó.