Inauguramos sección: Chemtrails y Morgellons: las amenazas del nuevo milenio (¡uyuyuy, qué chuto!), y ríase usted del paracetamol cardeñosiano
(Redacción, 16-12-2007)
El tema de las fumigaciones masivas que gobiernos y empresas secretísimas emprenden mediante aviones militares y civiles contra la población desprevenida, con no se sabe qué oscuros propósitos, y la nueva amenaza biológica de la nanotecnología en forma de diminutos chips con forma de fibra de sofá que nos son inyectados secretamente o que inhalamos sin querer del aire que respiramos -porque previamente han sido esparcidos por los malvados, a menudo aprovechando los mismos chemtrails del demonio-, y que tampoco se sabe muy bien en qué o cómo o lo cuálo van a actuar, constituirán el grueso de esta nueva sección, que esperamos dé mucho que hablar y provoque numerosas y jugosas noticias noticiables.
Los morgellons, una nueva forma de espionaje civil
(Redacción, 16-12-2007)
Los morgellons son unas diminutas fibras de apariencia orgánica que infectan el organismo humano a través de la piel, produciendo sarpullidos, picaduras, explosiones multicolores y traca final. No se sabe a ciencia cierta en qué consisten esas misteriosas partículas, que en algunos casos toman la forma de microchips, otras veces de diminutos chipirones con vistosos tentáculos multicolores y otras veces son simple y llanamente granacos del doce que escuecen como demonios.
Lo que está claro, según multitud de autores y científicos, es que son artificiales, producidos en serie en laboratorios clandestinos de potencias internacionales, y que pretenden... este... bueno, pues eso, que joden un montón.
Algunos investigadors han adelantado que, bajo su forma de microchips, pueden recoger la información del ADN del sujeto, así como su número de DNI, de la Seguridad Social, del carné de forofo del Betis -en su caso- y multitud de otros datos hasta ahora personales y secretos. Después son eyectados por el organismo como quien se tira un cuesco y quedan en la calle, esperando a que uno de los que están en el ajo reciba su "bip-bip" habitual, y mediante sus localizadores cuántico-energúmenos lo encuentran, lo recogen, lo lavan y limpian y se los llevan a sus laboratorios para sacar los datos y hacer malezas con ellos.
La empresa The Atheist Erection saca al mercado un sustituto nanotecnológico de la Viagra
(Lucas Cajo, 16-12-2007)
El descubrimiento se basa en la tecnología de los morgellons, aunque en este caso recibe el nombre de "morcillons", y es que su efecto principal es ponerla morcillona al sujeto experimentador.
En efecto, el tratamiento se basa en la inyección de minúsculas placas de kevlar en el músculo del orinamiento masculino del sujeto, de forma que la presencia de una onda electromagnética cualesquiera, como podría ser la proviniente del teléfono móvil de la parienta -en nómina o no- produce un recalentamiento tal que el miembro se hincha y se hincha hasta parecer berenjena andaluza.
La inyección es totalmente inocua -no como otras que inyectan directamente el virus del cáncer en las personas y que fabrica un conocido laboratorio farmaceútico- y no tiene efectos secundarios, aunque después de consumar la coyunda se recomienda ponerla en remojo en agua fresquita al menos un par de horas.
Multinacionales norteamericanas utilizan los chemtrails para subyugarnos
(Mariano Tontolcul, 16-12-2007)
En un a modo de emprendimiento subliminal, la empresa estadounidense de refrescos Coca-Cola ha realizado durante el último mes 213 fumigaciones con Fanta Limón sobre las principales ciudades de Massachussets, lo que ha provocado un aumento considerable en la demanda de tan conocido refresco.
Los chemtrails producidos por los aviones privados de la compañía dejaban caer sobre los ciudadanos una finísima lluvia de zumo de limón edulcorado con Aspartame, con conservante E-112 y colorante V-23 y una proporción de limón no menor del 8%, lo que provocaba en los transeúntes unas incontrolables ganas de prepararse varios ginfizz antes de la cena o unos granizados de limón, aunque se sabe de un ciudadano al que los chemtrails citados le sugirieron el aliño para los berberechos.
Como anécdota, reseñar que entre los aviones se coló por espacio de más de media hora la avioneta privada del empresario Ruiz-Mateos exigiendo con una pancarta la devolución de Rumasa.
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